martes 13 , noviembre 2018
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Top: Los mejores autos japoneses de los 90

Una época dorada para el automóvil deportivo japonés fueron los años 90, con altas prestaciones y una fantástica estética que han marcado generaciones y que hoy en día cuenta con una legión de seguidores “puristas” que no quieren desprenderse de sus nostálgicos recuerdos.

Sin duda en los noventas florecieron verdaderas leyendas de la carretera y que se mantienen vigentes con sus versiones contemporáneas. Asimismo, cabe resaltar que en los noventas la competencia entre las marcas hizo que se crearan superautos deportivos con bajos costos y que en la actualidad son joyas de colección.

Aquí iniciamos con un repaso de algunos de los autos japonenes icónicos a nivel mundial, verdaderas piezas de culto de las cuales detallaremos su historia y prestaciones en varios artículos.

Honda Civic Type-R EK (1997-2000)

El Civic Type R es un compacto que todavía impresiona por su motor VTEC. 1.6 convertible a 1.8 que conseguía ofrecer 160 o 185 caballos de potencia. Sin dudas sus predecesores han mejorado bastante pero el EK sigue siendo uno de los más recordados y aclamados dentro del mundo motor japonés.

Subaru Impreza WRX (1992-2000)

Como no recordar uno de los monarcas de los rallyes en los 90. El Impreza WRX o GT Turbo desprendía hasta 210 caballos con su motor de 2.0 ligros con turbocompresor. En Japón el Impreza llegó a tener versiones que llegaban hasta los 270 caballos de fuerza.

Nissan 300ZX Z32 (1989-2000)

Cuando apareció en 1990, el 300ZX era el modelo Z con mayor aceleración, velocidad máxima y mejor manejo en la historia, incluso comparándolo con los estándares actuales. La versión tope del 300ZX Twin Turbo, posee su motor V6 de 3.0 litros con 300 hp y una suspensión independiente en las cuatro ruedas, llegando de 0 a 100 km/h en 5,0 segundos lo que lo convertía en uno de los carros más rápidos de la época.

Mazda RX7 FD3S (1993-2002)

Mecánicamente, el Mazda RX-7 cuenta con un motor rotativo de 2 rotores y 1.3 litros que parte con una potencia de 255 caballos, alcanzando en su última versión una potencia de 280 hp. Alcanza una velocidad máxima de 256 km/h, con la versión de 280 caballos de fuerza, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 5.2 segundos.

Mitsubishi Lancer Evo V (1998)

Otro monarca de los rallyes en los 90, el Lancer EVO V, se lanzó en 1998, con unos pequeños cambios a la versión anterior. El EVO V posee un motor de 4 cilindros de 2.0 litros turbocargado que desarrolla 280 hp (por normativas de potencia en Japón) pero se reconfigura y mejora la circulación del turbo y el par crece hasta los 37,2 mkg a 3.000 RPM.

Nissan Skyline GT-R R32 (1993-1993)

El R32 es una de las grandes bestias  japonesas que invadieron los carreteras, con su inconfundible motor RB26DETT que genera 280 caballos y acelera de 0-100 en 5,4 segundos. La combinación de potencia y torque, junto a su sistema de tracción total hacían de él (incluso de serie) una fiera frente a vehículos con el doble de potencia, y de precio. Se puso producción el 22 de mayo de 1989 para cumplir con los 5000 autos requeridos para permitir la homologación de carreras, pero la gran demanda hizo que Nissan lo produciera de manera ilimitada el GT-R R32.

Toyota Supra Mark IV (1993-2002)

Ya en los años noventa, el nuevo Supra fue completamente rediseñado, se quitaron los faros retráctiles y se le dio una carrocería mucho más resistente y más redondeada. Sin dudas este en la actualidad es un vehículo de curto para la comunidad “racing” de todo el mundo con su motor 3.0 litros aspirado (2JZ-GE) de 220 caballos y 280 Nm de par a 4800 rpm, y también una versión con doble turbo (2JZ-GTE) de 326 caballos y 431 Nm de torque.

Honda NSX (1990-2005)

El clásico Honda/Acura NSX es uno de los automóviles más valorados de la industria japonesa, con su apodo de “Ferrari Japonés” se convirtió en leyenda con su motor V6 DOHC de 3.0 litros que desarrollaba 274 caballos de potencia y alcanza una velocidad máxima de 270 km/h. Este deportivo posee el exclusivo control VTEC de distribución variable; y una carrocería revolucionaria, única en su época construida íntegramente en aluminio.

El Honda NSX cuenta con el control de tracción, TCS, lo que era autoría de una puesta a punto gestionada por Ayrton Senna y Satoru Nakajima, el primer piloto de Fórmula 1 japonés.

Bonus – Nissan Silvia S14 (1993-1998)

El Silvia tiene una larga historia desde la década de 1970, pero en los 1990 con sus versiones S13 y S14 se destacó entre los poderosos deportivos japonenes, siendo el predilecto para la competencias de drift. Sus motores eran un 2.0 litros con turbocompresor, distribución variable y 220 caballos de potencia máxima. También se produjo una versión atmosférica con 150 caballos que llevaba el motor SR20DE, es decir, sin turbo. Solo se vendió en Japón.

Bonus – Acura Integra Type R (1997-2001)

Si ves los modelos de Acura actuales sería fácil olvidar que la marca fue el sueño de los entusiastas de la cultura racing en los 90 y principios del año 2000. La marca de lujo de Honda en Estados Unidos tuvo sus mejores momentos con el NSX y también con el legendario Integra Type R que venía de serie con unos 195 caballos en su motor B18C. Equipado con una transmisión manual de 5 velocidades.

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